En Valderrobres, Teruel, el sendero que conduce a la Ermita del Calvario alberga una antigua leyenda. Se narra que el diablo solía aparecerse a los peregrinos para tentarlos. Les ofrecía riquezas y placeres terrenales a cambio de que abandonaran su fe y su propósito devoto. Aquellos que cedían a sus ofertas y sucumbían a la tentación, según la tradición oral, sufrían un destino trágico. La tierra se abría bajo sus pies y eran arrastrados directamente al abismo. Esta historia forma parte del folclore local y se transmite de generación en generación para advertir sobre los peligros de desviarse del camino espiritual.


Las presencias que aún se perciben en el sendero

La leyenda no concluye en el pasado. Muchos visitantes y vecinos de la zona afirman que la sensación de amenaza no ha desaparecido. En el camino, especialmente al atardecer o durante la noche, algunas personas dicen percibir presencias malignas. Relatan una atmósfera opresiva, sonidos inexplicables o la sensación de ser observados por algo invisible. Estos testimonios contemporáneos mantienen viva la creencia en la naturaleza embrujada del paraje, fusionando el relato histórico con experiencias personales que refuerzan el misterio.

El contexto histórico de la ermita y su camino

La Ermita del Calvario, como muchos otros enclaves similares, se sitúa en un lugar apartado y de difícil acceso, lo que incrementa su aura de recogimiento y también de peligro potencial. Estos caminos solitarios eran, en otras épocas, recorridos por fieles en procesión o por penitentes. La soledad del trayecto y los riesgos reales del terreno montañoso pudieron alimentar historias que personificaban esos peligros en una figura demoníaca. La leyenda, por tanto, puede interpretarse como una metáfora que advierte sobre los obstáculos físicos y morales del ascenso espiritual.

Si decides recorrer el camino, recuerda rechazar cortésmente cualquier oferta de un caballero elegante que prometa hacerte rico al instante. Es probable que solo quiera venderte un seguro de vida con coberturas dudosas para el inframundo.