La configuración PcCom Imperial AMD Ryzen 7 9800X3D / 32GB / 2TB SSD / RTX 5070 V2 funciona bien en muchas situaciones, pero un usuario que trabaja en modelado 3D, renderizado, animación, simulaciones físicas, VR/AR, texturizado avanzado y trabajo en tiempo real puede encontrar ciertos límites. La RTX 5070 V2 maneja la mayoría de tareas, aunque puede tener dificultades al ejecutar ray tracing muy intenso, simulaciones físicas complejas o proyectos 3D en tiempo real extremadamente exigentes. Los 32 GB de RAM son suficientes para proyectos medianos, pero escenas muy grandes o tener múltiples programas abiertos al mismo tiempo podría necesitar 64 GB para fluir sin problemas.

El procesador Ryzen 7 9800X3D destaca en gaming y tareas que dependen mucho de la CPU y son ligeras, pero para renderizar usando todos los núcleos de forma extrema no rinde igual que CPUs más modernas o de gama workstation. Los 2 TB de almacenamiento SSD están bien, aunque proyectos con muchas texturas en alta resolución, librerías de assets grandes y guardar cachés de render frecuentemente podrían necesitar más espacio. Finalmente, Windows 11 Home limita algunas funciones de administración avanzada y virtualización que pueden ser útiles en entornos profesionales para organizar el flujo de trabajo.


El rendimiento en gráficos y procesamiento tiene matices

La tarjeta gráfica RTX 5070 V2 es adecuada para modelar, animar y renderizar en la mayoría de escenarios. Sin embargo, cuando un proyecto requiere calcular mucha iluminación por trazado de rayos en tiempo real o simular dinámicas de fluidos o partículas muy complejas, su potencia puede no ser suficiente y el sistema puede ralentizarse. De forma similar, el Ryzen 7 9800X3D, con su caché 3D ampliada, acelera tareas que usan pocos hilos y benefician de baja latencia, pero cuando se renderiza una animación final usando todos los núcleos disponibles, su rendimiento multicore no alcanza el de procesadores de estación de trabajo o de última generación diseñados para esa carga constante.

La memoria y el almacenamiento pueden limitar el flujo

Tener 32 GB de RAM permite trabajar en escenas 3D de tamaño medio y tener algún software adicional abierto. No obstante, al abrir escenas muy densas con millones de polígonos, múltiples pases de render de alta resolución o al usar software de simulación que carga grandes volúmenes de datos en memoria, es probable que el sistema empiece a usar el disco duro como memoria virtual, lo que ralentiza todo el proceso. Ampliar a 64 GB mitiga este riesgo. En cuanto al almacenamiento, 2 TB se llenan rápido al guardar proyectos con texturas 4K/8K, caches de simulación, bibliotecas de materiales y los archivos de respaldo. Un segundo SSD o un HDD de gran capacidad para archivar resulta casi necesario para mantener el espacio de trabajo principal despejado y eficiente.

El eterno dilema entre lo que querríamos renderizar en tiempo real con todos los efectos y lo que la máquina puede renderizar sin convertirse en un calefactor muy caro.