OpenAI, la empresa detrás de modelos como GPT, anuncia una inversión en Merge Labs, una startup que investiga cómo conectar el cerebro humano con ordenadores. Esta operación refuerza el compromiso de la compañía con el desarrollo de interfaces neuronales directas, un campo que considera clave para el futuro de la inteligencia artificial. La colaboración busca explorar nuevas formas de interactuar con la tecnología, más allá de los teclados y las pantallas táctiles.


La apuesta por una interacción más natural con la máquina

El objetivo a largo plazo es crear dispositivos que permitan comunicarse con sistemas de IA usando solo el pensamiento. Esto podría transformar áreas como la medicina, la accesibilidad o el diseño asistido. Merge Labs trabaja en prototipos de hardware y software que interpretan señales neuronales para ejecutar comandos. La inversión de OpenAI proporciona recursos y experiencia en IA para acelerar estos desarrollos.

Un paso más en la visión de OpenAI sobre el futuro

Esta iniciativa se alinea con la visión declarada por OpenAI de lograr una inteligencia artificial general beneficiosa para la humanidad. La empresa explora cómo las interfaces cerebro computadora pueden facilitar una colaboración más fluida entre personas y sistemas de IA. El enfoque actual se centra en aplicaciones prácticas y éticas, priorizando la seguridad y el control humano sobre la tecnología.

Quizás pronto podamos pensar en un informe y que se escriba solo, aunque primero habrá que resolver cómo evitar que el sistema también procese nuestros pensamientos más perezosos o esa canción que se repite sin parar en la cabeza.