La policía italiana sella la histórica discoteca Piper de Roma tras una inspección de seguridad. Los agentes detectan varias irregularidades graves durante un control rutinario. Esta acción forma parte de una campaña más amplia que las autoridades lanzan tras la avalancha mortal en Crans-Montana, Suiza. El objetivo es prevenir tragedias similares en locales de ocio.


Las irregularidades que hallan en el local

Durante la inspección en el local de via Tagliamento, los agentes identifican múltiples problemas. Encuentran modificaciones estructurales que los dueños no autorizan. También detectan riesgos que podrían impedir evacuar el edificio en caso de emergencia. El local carece de certificaciones obligatorias de seguridad. En el momento del control, el número de personas dentro supera el aforo permitido por la ley.

El procedimiento judicial que debe seguir

El secuestro preventivo que aplican es una medida cautelar. Ahora, una autoridad judicial debe convalidar esta decisión. Solo después de que un juez la valide, el local podrá permanecer cerrado. Para reabrir, los propietarios del Piper deben resolver todas las deficiencias que señala el informe. Deben presentar documentación que certifique que el local cumple con todas las normativas de seguridad.

Parece que la ley del máximo beneficio y el mínimo gasto en seguridad sigue vigente en algunos templos de la noche, hasta que la policía llama a la puerta.