Nueve años después de que una avalancha sepultara el hotel Rigopiano y acabara con la vida de 29 personas, el alcalde de Farindola, Luca Labricciosa, denuncia que las promesas institucionales no se han materializado. En vísperas del aniversario, Labricciosa señala que ha habido muchas palabras pero pocos hechos concretos para reconstruir la socioeconomía del área y mejorar la viabilidad en la montaña. Su llamamiento pide que el décimo aniversario, en 2027, no sea solo un acto de recuerdo, sino que sirva para lograr resultados tangibles en infraestructuras, servicios, turismo, empleo y seguridad.


Las ceremonias recuerdan a las víctimas en varios puntos

Los actos conmemorativos se han celebrado en Chieti, Montesilvano y en el mismo lugar de la tragedia, Rigopiano. A estos actos han acudido familiares de las víctimas y representantes de diversas instituciones. Estos encuentros anuales mantienen viva la memoria de lo sucedido el 18 de enero de 2017, pero según la crítica del alcalde, el paso del tiempo no ha venido acompañado de las acciones necesarias para que la zona se recupere plenamente.

Un llamamiento para convertir la memoria en acción

El objetivo del llamamiento de Labricciosa es claro: que el próximo aniversario redondo, el décimo, marque un punto de inflexión. El edil espera que para 2027 se puedan presentar iniciativas concretas y operativas que demuestren un compromiso real con el territorio afectado. La petición subraya la necesidad de pasar de las declaraciones a la ejecución de proyectos que reactiven la zona y ofrezcan un futuro más estable a sus habitantes.

A veces da la sensación de que para algunas instituciones, recordar un desastre es más fácil que prevenir el siguiente o reparar los daños del anterior.