Un equipo de la Universidad de Nueva York diseña un sistema de engranajes que se mueve con agua en lugar de con piezas sólidas. Este concepto busca crear máquinas que no se desgasten ni se atasquen, ya que elimina el contacto físico entre los componentes. Los investigadores plantean que usar un fluido para transferir el movimiento puede resolver problemas de fricción y desgaste en mecanismos tradicionales.


El principio se basa en la hidrodinámica

El mecanismo emplea cámaras llenas de agua que se expanden y contraen de forma controlada para impulsar un eje. Al bombear el fluido de una cámara a otra, se genera un movimiento rotatorio continuo. Este enfoque evita que las piezas se rocen entre sí, lo que reduce la necesidad de lubricantes y minimiza el mantenimiento. El sistema es más silencioso y puede operar en entornos donde el polvo o los residuos suelen afectar a los engranajes convencionales.

Las aplicaciones potenciales son diversas

Esta tecnología podría integrarse en dispositivos médicos implantables, donde la fiabilidad y la biocompatibilidad son cruciales. También se estudia su uso en robótica blanda o en maquinaria industrial que opera en condiciones extremas. Al no depender de contactos metálicos, los engranajes de fluido pueden tolerar mejor la presencia de partículas abrasivas. El desafío actual reside en optimizar la eficiencia y la potencia de transferencia para competir con los sistemas mecánicos establecidos.

Quizás el mayor logro sea crear una máquina que, literalmente, no tenga un solo piñón suelto.