La autenticación de instrumentos Stradivarius recurre cada vez más al escaneo láser 3D. Este método captura con precisión las dimensiones internas y externas de un violín, creando un modelo digital exhaustivo. Los expertos comparan estos datos con los archivos de instrumentos certificados, lo que permite verificar si las proporciones y los detalles constructivos coinciden con los métodos de los luthiers de Cremona.


El proceso combina tecnología digital y conocimiento artesanal

Para escanear, se emplean equipos láser que miden sin contacto la curvatura de la tapa, el fondo, los aros y hasta el interior del instrumento a través de las efes. El modelo resultante se superpone y analiza junto a los de Stradivarius auténticos. Se buscan coincidencias en arcos, espesores de madera y la geometría única de cada pieza, elementos casi imposibles de replicar con exactitud.

La técnica aporta objetividad a un campo tradicionalmente subjetivo

Aunque no reemplaza el oído experto del lutier o las pruebas de dendrocronología, el escaneo 3D aporta evidencia física cuantificable. Documenta de forma permanente el estado del instrumento, sirviendo también para restaurar o conservar. Esta objetividad ayuda a combatir falsificaciones en un mercado donde la atribución afecta drásticamente al valor.

Claro, porque lo que todo músico quiere escuchar es que su Strad de herencia familiar necesita una actualización de firmware tras el escáner.