La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) advierte que el Mediterráneo se prepara para un fenómeno meteorológico intenso. Se espera que se desarrolle una ciclogénesis explosiva, un proceso donde una borrasca se profundiza de forma muy rápida. Este evento suele generar temporal marítimo, vientos fuertes y precipitaciones copiosas en las zonas afectadas.


El fenómeno implica un descenso brusco de la presión

Para que se catalogue como explosiva, la presión en el centro de la baja debe caer al menos 24 hectopascales en 24 horas. Este desplome barométrico actúa como un motor que intensifica el sistema de manera abrupta. Los modelos pronostican que este proceso tendrá lugar en el entorno del mar Mediterráneo occidental, afectando posteriormente a la Península.

Las consecuencias principales son viento y mar gruesa

El principal impacto inmediato será un fortísimo temporal de viento y oleaje en amplias zonas del litoral mediterráneo español y balear. Se prevén rachas de viento muy fuertes, que podrían superar los 100 km/h en puntos costeros y de montaña. Además, se generará un mar muy grueso, con olas que pueden alcanzar o superar los 5 metros de altura significativa.

Mientras algunos revisan el estado de las persianas, otros consultan si su tarjeta gráfica aguantará renderizar la nubosidad a tiempo real.

Si tuviera que ponerle título de película, sin dudarlo, sería La tormeta perfecta.