El C-5M Super Galaxy es un avión de transporte estratégico de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Se caracteriza por sus dimensiones excepcionales, que lo sitúan entre los aviones más grandes que operan en el mundo. Su diseño incorpora una cola en T muy alta y alas montadas en la parte superior del fuselaje. Cuenta con cuatro motores turbofán que le permiten despegar con cargas muy pesadas. Para cargar y descargar equipo de gran tamaño de forma eficiente, el avión posee un morro que se puede elevar y una amplia rampa trasera. Esta configuración facilita operar con vehículos militares, helicópteros y otros sistemas que otros transportes no pueden manejar.


Características técnicas y capacidades de vuelo

El avión mide 75.3 metros de longitud, tiene una envergadura de 67.9 metros y alcanza una altura de 19.8 metros. Estas proporciones le otorgan un volumen de carga interno muy amplio. El C-5M es la variante modernizada del C-5, con motores y aviónica actualizados. Estos cambios mejoran su fiabilidad, aumentan su alcance y reducen los costes de mantenerlo operativo. Puede despegar y aterrizar en pistas relativamente cortas para un avión de su tamaño, lo que aumenta su flexibilidad táctica. Su misión principal es mover carga y personal a cualquier parte del globo en tiempos muy cortos, sirviendo como columna vertebral del transporte aéreo estratégico estadounidense.

Rol operativo y ausencia de armamento

Este avión no lleva ningún tipo de armamento defensivo u ofensivo. Su función es exclusivamente de transporte, por lo que depende completamente de otros medios para protegerse en zonas de conflicto. Opera desde bases seguras y sigue rutas planificadas para minimizar riesgos. La tripulación se enfoca en navegar, gestionar los sistemas y supervisar la carga durante el vuelo. La capacidad de llevar equipos pesados, como tanques M1 Abrams o lanzadores de misiles, permite desplegar fuerzas militares completas con rapidez. Esto lo convierte en un activo crucial para la proyección de poder y la respuesta a crisis internacionales.

Su enorme tamaño tiene un inconveniente práctico: encontrar un lugar para aparcar puede ser un desafío logístico mayor que algunos de los vuelos que realiza.