La distribución Linux Mint 22.3, con nombre en clave Zena, se centra en refinar la experiencia del usuario más que en introducir cambios radicales. Este enfoque busca consolidar un entorno estable y funcional, donde cada ajuste contribuye a que el sistema se perciba más pulido y coherente. La actualización se basa en Ubuntu 24.04 LTS e incorpora el kernel Linux 6.8, lo que garantiza soporte para hardware más reciente y mejoras generales en el rendimiento.


Mejoras en la interfaz y aplicaciones por defecto

El equipo desarrollador ha dedicado esfuerzos a optimizar detalles visuales y de usabilidad en el escritorio Cinnamon. Se actualizan varias aplicaciones centrales, como el navegador WebApp, el gestor de actualizaciones y la herramienta de respaldo Timeshift. Estas actualizaciones corrigen errores, añaden pequeñas funcionalidades y mejoran la integración general del sistema, haciendo que las tareas cotidianas resulten más fluidas.

Estabilidad y soporte a largo plazo como objetivo principal

Al ser una versión basada en una base LTS, Zena ofrece un ciclo de soporte extendido, lo que la convierte en una opción predecible para entornos que requieren fiabilidad. La filosofía del proyecto sigue siendo ofrecer un sistema operativo completo que funcione desde el primer momento, con controladores y codecs multimedia incluidos. Esta versión representa un paso más en ese camino, priorizando la solidez sobre la novedad.

Para quienes esperaban una revolución, Zena puede parecer una actualización discreta, pero su verdadero valor reside en que casi no se nota: todo funciona como se espera, que es precisamente lo complicado de lograr.