Un artículo de VFX Voice analiza cómo Tim Sweeney, fundador y director ejecutivo de Epic Games, ha guiado a la empresa hacia un éxito notable. Su enfoque se basa en una estrategia a largo plazo que prioriza la tecnología y la comunidad por encima de las ganancias inmediatas. Sweeney cree que para que la industria del entretenimiento digital prospere, las herramientas deben ser accesibles y los creadores deben poder beneficiarse directamente de su trabajo. Esta filosofía es el núcleo de iniciativas como la Unreal Engine y la tienda Epic Games Store, que buscan alterar el equilibrio de poder en el ecosistema digital.


La apuesta por el motor gráfico y el metaverso

El éxito de Epic se fundamenta en dos pilares principales. El primero es Unreal Engine, un motor de desarrollo que se ha convertido en un estándar para crear videojuegos, películas y experiencias interactivas. El segundo es la construcción de lo que Sweeney denomina el metaverso, un espacio virtual persistente e interoperable. Para lograr esto, Epic invierte fuertemente en tecnologías como gráficos en tiempo real, herramientas de creación y una economía digital que favorezca a los desarrolladores, manteniendo bajas las comisiones en su tienda para atraer contenido.

Una postura frente a los gigantes tecnológicos

La visión de Sweeney implica enfrentarse a modelos de negocio establecidos. Él argumenta que las tiendas de aplicaciones tradicionales ejercen un control excesivo y cobran comisiones desproporcionadas. Su estrategia consiste en ofrecer una alternativa que empodere a los creadores, incluso si eso significa incurrir en pérdidas financieras a corto plazo. Esta postura ha llevado a batallas legales y a una competencia agresiva en el mercado, posicionando a Epic no solo como una empresa de videojuegos, sino como un actor clave que busca definir la próxima era de internet.

A veces parece que su plan maestro es comprar todo lo que se mueva con un Fortnite bailando, para luego regalarlo y ver cómo reacciona la competencia.