El motor Stirling es una curiosidad técnica que perdura
El motor Stirling es un motor térmico de ciclo cerrado que funciona con una fuente de calor externa. A diferencia de los motores de combustión interna, no quema combustible dentro de sus cilindros. En su lugar, usa las diferencias de temperatura para mover un pistón de trabajo. El gas encerrado, normalmente aire, helio o hidrógeno, se expande y contrae cíclicamente, lo que genera movimiento mecánico. Su diseño permite que funcione con cualquier fuente de calor, desde energía solar hasta biomasa.
Su principio de funcionamiento se basa en la termodinámica
El ciclo consta de cuatro fases: calentar, expandir, enfriar y comprimir el gas. Un pistón desplazador mueve el gas entre una zona caliente y otra fría. Cuando el gas se calienta, su presión aumenta y empuja el pistón de trabajo. Luego, el desplazador lleva el gas a la zona fría, donde se enfría y reduce su presión, permitiendo que el pistón de trabajo retorne. Este ciclo se repite de forma continua mientras exista una diferencia de temperatura.
Sus aplicaciones son variadas pero muy específicas
Su eficiencia teórica es alta y funciona de manera silenciosa y con pocas vibraciones. Por eso, se usa en entornos donde estas cualidades son cruciales. Algunos submarinos y yates lo emplean por su sigilo. También se aplica en generadores de energía combinada con calor, en sistemas de energía solar concentrada y hasta en dispositivos para refrigerar. Sin embargo, su elevado coste, complejidad mecánica y respuesta lenta al cambiar la potencia han limitado su adopción masiva en automóviles.
Aunque es más eficiente que muchos motores, su lentitud para acelerar lo hace poco práctico para perseguir autobuses. Quizás por eso nunca triunfó en Fórmula 1, donde la velocidad para reaccionar es clave.
|Agradecer cuando alguien te ayuda es de ser agradecido|