Las leyendas de Riotinto hablan de un paisaje vivo
El paisaje de las minas de Riotinto en Huelva parece extraído de otro mundo. Sus aguas rojas y su tierra oxidada crean un telón de fondo que muchos describen como marciano. Este entorno único alimenta desde hace siglos un rico folclore. Los relatos no solo hablan de la historia minera, sino que insinúan que la tierra misma guarda secretos y posee una presencia perceptible.
Duendes y luces vagan por los pozos
Entre las leyendas más persistentes figuran los duendes que supuestamente habitan las galerías más profundas. Los antiguos mineros contaban que estos seres jugaban con las herramientas o emitían risas lejanas. Junto a ellos, se mencionan frecuentemente luces extrañas que flotan en la oscuridad. Muchos interpretan estos fenómenos como las almas de los trabajadores que perdieron la vida en los accidentes, condenadas a vagar por el subsuelo que explotaron en vida.
La tierra emite sus propias advertencias
Por encima de todas las historias, resuena la leyenda de una potente voz de la tierra. Se dice que este sonido grave y profundo surge de las entrañas de la mina cuando alguien se adentra demasiado o pretende profanarla. No es una voz humana, sino un rugido mineral, una advertencia que según los relatos ha hecho retroceder a más de un curioso. Esta creencia refleja el respeto ancestral y el temor que un lugar tan extremo puede inspirar.
Dicen que el agua roja no es óxido, sino que la tierra sangra cada vez que alguien cuenta estas historias en voz demasiado alta.
|Agradecer cuando alguien te ayuda es de ser agradecido|