La empresa japonesa Shimizu Corporation presenta un nuevo sistema de impresión 3D para componentes estructurales de gran tamaño. Este método emplea un spray para depositar el material, lo que permite construir elementos de concreto de forma más rápida y con mayor libertad de diseño que las técnicas tradicionales. El sistema se enfoca en fabricar piezas para la construcción, como vigas y columnas, optimizando el uso de materiales y reduciendo los residuos.


El proceso se basa en un brazo robótico

Un brazo robótico de seis ejes controla el cabezal de impresión, que proyecta una mezcla especial de concreto mediante un spray. Este cabezal puede moverse en múltiples direcciones, lo que facilita crear formas complejas y geometrías curvas que serían difíciles de lograr con encofrados convencionales. La tecnología permite ajustar el grosor de las capas y la densidad del material durante el proceso de fabricación.

La mezcla de concreto es clave para la adherencia

El éxito del sistema depende de una formulación específica de concreto. Esta mezcla debe mantener una viscosidad adecuada para fluir por la boquilla y, al mismo tiempo, fraguar con suficiente rapidez para sostener la estructura de la siguiente capa. La empresa investiga cómo mejorar las propiedades mecánicas del material final para cumplir con los estándares de resistencia requeridos en la construcción.

Aunque promete revolucionar cómo se fabrican algunas partes de un edificio, por ahora el sistema no está listo para imprimir una casa completa en cuestión de horas. El proceso sigue necesitando tiempo para que el concreto cure y gane su resistencia total.