A finales del año pasado, distribuidores en Taiwán informaron que Asus planeaba cerrar su división de teléfonos inteligentes después del 31 de diciembre de 2025. La compañía respondió a estos rumores y aclaró que, aunque el departamento seguirá operando, no tiene previsto presentar nuevos modelos en 2026. Según la empresa, la unidad móvil continuará prestando servicios de mantenimiento técnico, actualizaciones de software y soporte de garantía para todos los productos existentes en el mercado.


La estrategia se centra en el soporte a usuarios actuales

Esta decisión refleja un cambio en la estrategia de Asus dentro del competitivo mercado de smartphones. En lugar de invertir en desarrollar y comercializar nuevos dispositivos, la compañía taiwanesa opta por consolidar su compromiso con la base de clientes que ya posee sus teléfonos. Esto asegura que los usuarios de marcas como la serie ZenFone o ROG Phone puedan seguir usando sus dispositivos con actualizaciones de seguridad y asistencia técnica disponible.

El mercado global presiona a los fabricantes más pequeños

El informe de DigiTimes señala que el contexto actual para los fabricantes de móviles que no están entre los líderes globales es muy complejo. La intensa competencia, los altos costes de investigación y desarrollo, y la saturación del mercado obligan a las empresas a reevaluar su presencia en este segmento. Para algunas, como Asus, resulta más viable mantener una operación reducida que garantice la longevidad de sus productos en circulación que intentar competir con lanzamientos anuales.

Parece que, por ahora, Asus prefiere que su división de móviles actualice software en lugar de actualizar su catálogo con hardware nuevo.