El 3 de enero de 2026, un cohete Falcon 9 de SpaceX despega desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg en California. Transporta una carga útil para Italia. La misión se ejecuta bajo un contrato con la Agencia Espacial Italiana y el Ministerio de Defensa del país europeo.


La carga es un satélite de observación radar

El vehículo coloca en órbita un satélite diseñado para vigilar la Tierra mediante radar. Este tipo de instrumento puede captar imágenes de la superficie terrestre sin importar las condiciones meteorológicas o la hora del día, ya que no depende de la luz solar. La tecnología de radar permite observar el planeta de forma constante, lo que sirve para aplicaciones de defensa y para monitorizar el medio ambiente.

El vuelo marca el inicio del calendario de lanzamientos

Este despegue constituye la primera misión orbital que se completa a nivel mundial en el nuevo año 2026. El Falcon 9, un cohete reutilizable, regresa a una plataforma de aterrizaje en la costa después de separarse de la segunda etapa. SpaceX, la empresa fundada por Elon Musk, opera el lanzador y gestiona la recuperación del propulsor para poder usarlo nuevamente en futuras misiones, una práctica que reduce costos.

El satélite italiano ahora se une a la constelación de ojos que escrutan el planeta, demostrando que el espacio es un ámbito donde la colaboración comercial y los intereses nacionales coexisten, a menudo en la misma órbita.