El Celta de Vigo inicia el año 2026 con una victoria clara ante el Valencia en Balaídos. El partido, que se mantuvo igualado durante la primera mitad, cambió por completo tras el descanso gracias a la efectividad del equipo local en los contragolpes. Borja Iglesias abrió el marcador y amplió la ventaja, mientras que Jones y Hugo Álvarez completaron la goleada, que solo pudo reducir el Valencia con un gol en la segunda parte. Con estos tres puntos, el conjunto dirigido por Claudio Giráldez alcanza los 26 puntos en la clasificación, superando así el total que logró en toda la primera vuelta de la temporada anterior.


Presión alta y eficacia en los balones parados

Desde el inicio, el Celta salió a presionar alto para recuperar el balón en campo rival, una estrategia que generó varias ocasiones. Además, el equipo mostró mucha peligrosidad en las jugadas a balón parado, de donde surgieron oportunidades claras. La defensa, a pesar de la ausencia del central Starfelt, se mantuvo sólida durante la mayor parte del encuentro, conteniendo los intentos ofensivos del Valencia.

Lesión de Swedberg y entrada de Pablo Durán

El encuentro tuvo un momento preocupante para el Celta cuando Swedberg tuvo que abandonar el terreno de juego debido a una lesión. Su sustitución, Pablo Durán, entró en el campo y aportó dinamismo al mediocampo en la segunda parte, contribuyendo al buen funcionamiento del equipo en el tramo final del partido, donde el Celta definió el resultado con rapidez y contundencia.

La celebración en Balaídos contrasta con la cara de los aficionados valencianistas, que vieron cómo su equipo se desinflaba tras el descanso como un globo pinchado.