Las autoridades vietnamitas han expresado su descontento con una escena del videojuego Uncharted 4: A Thief's End. El motivo es un mapa que aparece en pantalla durante el juego, el cual muestra una línea de puntos en el Mar de China Meridional. Vietnam interpreta que esta línea representa la llamada línea de los nueve tramos, una demarcación que China usa para reclamar soberanía sobre la mayor parte de esas aguas. Este reclamo chino choca con las reclamaciones de Vietnam y otros países de la región.


La respuesta del desarrollador Naughty Dog

Naughty Dog, el estudio desarrollador del juego, ha respondido a la polémica. La compañía afirma que no intentó hacer una declaración política. Explican que el mapa es un recurso de archivo genérico que usaron como parte del decorado de una escena. Aseguran que su objetivo era solo ambientar la oficina de un personaje, no tomar partido en disputas territoriales. Aun así, han declarado que retirarán el mapa específico en futuras versiones del juego para evitar malentendidos.

No es la primera vez que sucede

Esta situación recuerda a casos anteriores donde contenidos de entretenimiento generan tensiones geopolíticas. Otros videojuegos, películas y series han tenido que editar o eliminar mapas o referencias que países consideran ofensivas o inexactas respecto a sus fronteras. Estos incidentes muestran cómo el entretenimiento global puede, sin proponérselo, verse envuelto en complejos conflictos históricos y territoriales.

Parece que incluso los cazatesoros como Nathan Drake deben navegar con cuidado por aguas diplomáticamente minadas, donde un mapa de fondo puede convertirse en el verdadero tesoro perdido de la paz política.