La selección española de fútbol ya piensa en el próximo gran objetivo: la Copa del Mundo de 2026. Tras ganar el torneo en 2010, el combinado nacional busca sumar un segundo título mundial, un logro que solo han conseguido otras cuatro selecciones en la historia. La Federación Española de Fútbol y el cuerpo técnico, con Luis de la Fuente al frente, trabajan en un proyecto a largo plazo para llegar a Norteamérica en las mejores condiciones posibles.


El camino hacia Norteamérica comienza ahora

La planificación para el Mundial ya está en marcha. Incluye una meticulosa observación de jugadores, el diseño de ciclos de preparación física específicos y una estrategia de partidos amistosos que simulen las condiciones que se encontrarán en Canadá, Estados Unidos y México. El objetivo es construir un equipo sólido y con identidad propia, capaz de competir al máximo nivel en un formato de torneo que será el más grande de la historia, con 48 participantes.

La base del proyecto está en la cantera

El éxito de las categorías inferiores, con varios títulos europeos y mundiales recientes, es el pilar fundamental. Jugadores como Lamine Yamal, Pau Cubarsí o Nico Williams representan una generación que debe dar el salto definitivo. Integrar este talento joven con la experiencia de futbolistas consolidados es el principal reto para De la Fuente. La mezcla de juventud y veteranía se perfila como la clave para aspirar a todo.

Mientras, los aficionados ya sueñan con ver a su equipo levantar la copa, aunque algunos recuerdan con cierta ironía que primero hay que clasificarse, un trámite que, en el fútbol, nunca es tan sencillo como parece sobre el papel.