China desarrolla baterías de sodio para coches eléctricos
Un equipo de investigadores en China anuncia un avance en baterías de sodio para vehículos eléctricos. Este desarrollo busca ofrecer una alternativa a las baterías de iones de litio, que dependen de materiales como el cobalto y el níquel. La nueva tecnología emplea sal común como base para el electrolito, un componente clave. Los científicos indican que este enfoque puede reducir costes y depender menos de recursos escasos.
La tecnología busca competir en autonomía y seguridad
El prototipo presentado logra una densidad de energía que, según sus creadores, se acerca a la de algunas baterías de litio actuales. Esto es crucial para garantizar una autonomía práctica en los coches eléctricos. Además, el diseño de la celda pretende mejorar la estabilidad térmica, un factor esencial para prevenir incendios. Las pruebas iniciales muestran que la batería puede soportar temperaturas extremas sin degradarse rápidamente.
El impacto podría extenderse al almacenamiento estacionario
Más allá de los automóviles, esta innovación interesa al sector del almacenamiento de energía en red. Las baterías de sodio, al ser potencialmente más baratas y abundantes, podrían usarse para guardar el excedente de energías renovables como la solar o la eólica. Varias empresas chinas ya planean construir líneas de producción piloto. Sin embargo, el camino hasta la fabricación en masa y su adopción global aún presenta desafíos técnicos y logísticos por superar.
Mientras algunos celebran el fin de la dependencia del litio, otros recuerdan que cada nuevo material suele traer sus propios problemas de suministro y reciclaje. La sal, por ahora, parece un candidato menos conflictivo.
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