En China ya funciona el primer sistema del mundo que almacena energía renovable usando aire licuado. Este proyecto piloto, ubicado en la provincia de Hebei, busca resolver el problema de la intermitencia que afecta a fuentes como la solar y la eólica. El sistema puede almacenar el excedente de energía y liberarlo cuando la demanda aumenta o la generación baja, actuando como una gran batería para la red eléctrica.


Así funciona la tecnología de almacenamiento

El proceso comienza cuando sobra electricidad en la red. En esa fase, el sistema usa esa energía para enfriar aire hasta licuarlo a -196 grados Celsius y lo guarda en tanques criogénicos. Para recuperar la energía, el aire líquido se calienta y se expande rápidamente, lo que impulsa una turbina que genera electricidad de nuevo. Este método permite almacenar grandes cantidades de energía durante periodos prolongados.

El proyecto busca validar la tecnología a gran escala

La instalación tiene una capacidad de almacenar 100 megavatios-hora y puede entregar hasta 40 megavatios de potencia a la red. Los desarrolladores esperan probar la eficiencia, la vida útil y la rentabilidad del sistema en condiciones reales. Si los resultados son positivos, esta tecnología podría integrarse más en el sistema energético para gestionar mejor los picos de demanda y apoyar una mayor penetración de energías renovables.

Aunque promete ser una solución para guardar energía, algunos expertos señalan que el proceso de licuar el aire consume una parte importante de la electricidad que luego se recupera. La eficiencia global del ciclo es un punto clave que el proyecto piloto debe evaluar y mejorar para que compita con otras formas de almacenamiento.