La impresión 3D optimiza el chasis y la aerodinámica del FC1-X
El equipo Williams Advanced Engineering aplica la fabricación aditiva para producir componentes clave del coche de rallycross eléctrico FC1-X. Esta técnica permite crear piezas con geometrías complejas que son difíciles o imposibles de fabricar con métodos tradicionales. El proceso se centra en dos áreas principales: el chasis protector para el sistema de baterías de alto voltaje y los elementos aerodinámicos del vehículo. Al imprimir en 3D, los ingenieros pueden integrar funciones específicas directamente en la estructura de cada pieza.
Los materiales compuestos absorben impactos y disipan calor
Las piezas se fabrican con materiales compuestos avanzados que combinan polímeros con refuerzos de fibra. Esta composición otorga a las estructuras una gran resistencia mecánica y un peso reducido. La geometría interna de estos componentes se diseña para cumplir dos objetivos simultáneos. Por un lado, la estructura gestiona la energía de un impacto y protege la batería. Por otro lado, los canales y conductos integrados en el diseño dirigen el flujo de aire para refrigerar de manera eficiente los sistemas eléctricos y electrónicos del coche durante la carrera.
La fabricación aditiva acelera el desarrollo y permite personalizar
Este enfoque agiliza el ciclo de desarrollo del vehículo. Los equipos de ingeniería pueden iterar y probar nuevos diseños de componentes con mayor rapidez que con técnicas de moldeo o mecanizado. La impresión 3D también facilita adaptar piezas para circuitos específicos o para ajustar el rendimiento del coche según las condiciones de la pista. Se optimiza así el equilibrio entre la aerodinámica, la protección y la gestión térmica en un solo proceso de fabricación.
Aunque el coche parece salido de un videojuego, sus piezas impresas soportan condiciones muy reales y extremas en la pista.
|Agradecer cuando alguien te ayuda es de ser agradecido|