Tesla mantiene su posición como el principal proveedor de vehículos eléctricos en su mercado doméstico, Estados Unidos. Sin embargo, una combinación de factores políticos ha influido para que las ventas de coches eléctricos e híbridos en Norteamérica bajen un 1% este año comparado con el mismo periodo del año anterior. Este dato contrasta con la tendencia global, donde el sector ha crecido un 21%.


Factores políticos influyen en la demanda local

Los analistas señalan que las políticas comerciales y los cambios en los incentivos fiscales para los consumidores han creado un entorno de incertidumbre. Esto ha hecho que algunos compradores potenciales en Estados Unidos y Canadá decidan esperar antes de adquirir un vehículo electrificado, lo que explica en parte el retroceso en las ventas.

El crecimiento global sigue una trayectoria distinta

Mientras el mercado norteamericano se contrae ligeramente, la adopción de la movilidad eléctrica a nivel mundial acelera. El aumento del 21% refleja una fuerte demanda en regiones como Europa y China, donde los fabricantes locales e internacionales, como BYD, compiten intensamente por cuota de mercado.

Parece que, por ahora, la transición eléctrica avanza a distintas velocidades dependiendo de qué lado del océano se mire.