La escalada de precios en módulos de memoria RAM afecta directamente a los presupuestos de los entusiastas del hardware, pero existen alternativas prácticas para minimizar su impacto sin sacrificar rendimiento. Estas estrategias permiten optimizar componentes existentes o realizar inversiones más inteligentes en el ecosistema tecnológico actual, aprovechando oportunidades que muchos usuarios pasan por alto cuando se enfocan únicamente en la memoria.


Optimiza tu memoria DDR4 actual

Muchos usuarios poseen configuraciones de RAM que no están aprovechando todo su potencial, especialmente en plataformas con procesadores que soportan overclock de memoria. Activando el perfil XMP en la BIOS y ajustando manualmente timings secundarios se pueden obtener mejoras tangibles en el mínimo de fps y la fluidez general del sistema. Herramientas como MemTest86 garantizan estabilidad durante este proceso, mientras que aplicaciones de monitorización muestran el impacto real en juegos y software de productividad.

Adquiere equipos preensamblados o GPU antes del alza

Los fabricantes suelen ajustar precios de sistemas completos con menor frecuencia que componentes individuales, haciendo que equipos prebuilt con configuraciones balanceadas representen mejor valor durante crisis de componentes. Paralelamente, adquirir tarjetas gráficas actuales antes de que posibles aumentos en VRAM afecten su costo resulta estratégico, especialmente considerando que nuevas generaciones podrían mantener precios elevados por escasez de chips o problemas en la cadena de suministro.

Mejora tu CPU dentro del mismo socket

Plataformas como AM4 o LGA 1700 mantienen compatibilidad con múltiples generaciones de procesadores, permitiendo saltos significativos de rendimiento sin cambiar placa base ni memoria. Actualizar de un Ryzen 5 3600 a un 5800X3D o de un Core i5-12400 a un i7-13700K maximiza la inversión inicial en motherboard y RAM, obteniendo mejor rendimiento por núcleo y caché adicional que compensa limitaciones de frecuencia de memoria.

Monitor con mejor tasa de refresco y sincronización adaptativa

Cuando el incremento en potencia bruta se vuelve prohibitivo, la experiencia visual puede mejorarse sustancialmente con monitores de alta tasa de refresco y tecnologías como FreeSync | G-Sync. Estos paneles hacen que los framerates estables se perciban notablemente más fluidos, mientras que pantallas con mejor contraste y tiempo de respuesta en milisegundos enriquecen la inmersión sin requerir hardware adicional.

Mientras algunos corren en círculos buscando módulos de RAM a precios de hace cinco años, otros descubren que la verdadera optimización estaba en los ajustes que siempre pospusieron por pereza.