...y estaba superbueno.
Y miré su perfil. Y vi que era amigo de Daniela. Puaf.
Dos niñas en el parque
no se elevará, nunca más
El cortometraje Chase Me de Disney Research es un ejemplo pionero donde cada elemento visual (personajes, escenarios, objetos) fue físicamente impreso en 3D fotograma a fotograma para crear la animación stop-motion. Esta técnica no es un método de animación convencional, sino un experimento artístico y técnico que fusiona la fabricación digital con la cinematografía.
Para lograr un resultado visual similar hoy, donde todos los elementos parezcan impresos en 3D y tengan esa estética tangible, se utiliza un flujo de trabajo basado en software 3D y renderizado avanzado. No es necesario imprimir físicamente cada fotograma. La solución actual se basa en crear la animación completamente en un entorno 3D y aplicar materiales y renders que simulen con extremo realismo la apariencia de plástico impreso en 3D, incluyendo las capas (layer lines), el brillo y las imperfecciones.
El software esencial para esto es un paquete de modelado y animación 3D profesional como Blender, que es gratuito y de código abierto, o Autodesk Maya y Cinema 4D. Estos programas permiten modelar todos los elementos de la escena. Luego, para la animación, se trabaja con keyframes tradicionales o con sistemas de rigging para personajes.
El paso crucial es el shading y el renderizado. Debes aplicar materiales que simulen fielmente un filamento plástico PLA o ABS. Esto se consigue utilizando motores de render basados en física (PBR) como Cycles (en Blender), Arnold, Redshift o V-Ray. La clave está en texturar las superficies para que muestren las líneas de capa típicas de la impresión 3D FDM. Puedes generar estas líneas proceduralmente con nodos (en el editor de nodos de materiales) o usando mapas de desplazamiento (displacement maps) basados en la geometría.
Para la iluminación, es fundamental usar una configuración de estudio que acentúe las propiedades del material, como los reflejos y las sombras suaves, similar a cómo se filmaría en un set de stop-motion real. Renderiza la animación a una alta tasa de fotogramas.
Como paso final, el compositing y la posproducción se realizan en software como DaVinci Resolve (que tiene un potente módulo Fusion) o Adobe After Effects. Aquí se pueden añadir leves vibraciones de cámara, profundidad de campo y ajustes de color para emular la calidez y la imperfección orgánica de una filmación física, uniendo la perfección digital con la sensación analógica del proyecto original.