El valor de las acciones de las principales empresas estadounidenses que gestionan activos registró una caída significativa. Este movimiento en el mercado ocurrió tras el lanzamiento de una nueva herramienta de planificación financiera basada en inteligencia artificial. Los inversores reaccionaron con preocupación ante este avance tecnológico.


Los inversores temen un efecto dominó

El temor principal es que el sector de la gestión de activos sufra una disrupción similar a la que ya han experimentado otros. Sectores como el desarrollo de software, los préstamos privados y la intermediación de seguros ya han sentido el impacto de la competencia de la IA. Los analistas señalan que esta herramienta podría automatizar tareas clave y reducir costes para los clientes finales.

La herramienta promete cambiar la planificación financiera

Esta nueva plataforma utiliza algoritmos avanzados para analizar datos financieros personales y del mercado. Puede generar estrategias de inversión personalizadas y ajustar carteras en tiempo real. Su lanzamiento representa un desafío directo para el modelo de negocio tradicional basado en asesores humanos, lo que explica la reacción negativa en Wall Street.

Parece que la única cartera que nadie quiere gestionar ahora es la de las propias gestoras de activos.