Un estudio de la Universidad Central Europea de Viena advierte que usar modelos de IA para escribir código erosiona la base económica del software de código abierto. El fenómeno, llamado vibe coding, permite a personas con poca experiencia crear aplicaciones rápidamente. Esto ocurre sin que profundicen en cómo funciona el código generado y sin que participen en la comunidad del proyecto.


El código abierto depende de la comunidad

El modelo tradicional se sustenta en que los desarrolladores contribuyen, revisan y mantienen el código colectivamente. Esta dinámica genera valor y sostiene proyectos. Cuando se usa IA para generar código sin entenderlo, se debilita este ciclo. Los usuarios no aprenden, no corrigen errores y no aportan mejoras al ecosistema común.

El riesgo económico para los proyectos

Si los desarrolladores dejan de interactuar, los proyectos pierden fuerza laboral voluntaria y expertise. Esto puede hacer que el software se estanque o que su calidad decline. Además, se reduce la posibilidad de que surjan colaboradores que después puedan mantener el proyecto de forma profesional o encontrar financiación basada en su conocimiento profundo.

Ahora cualquiera puede vibear una app, pero nadie quiere destripar el código fantasma que la hace funcionar, dejando a los proyectos abiertos como casas encantadas que todos usan pero nadie repara.