La noche en la provincia de Bari, al sur de Italia, terminó con un trágico balance de dos fallecidos y tres heridos tras dos accidentes de tráfico. El primero ocurrió cerca de las dos de la madrugada en la carretera provincial 111, que conecta Mola di Bari con Rutigliano. Un automóvil se salió de la vía y chocó contra un árbol. Este siniestro causó la muerte de una mujer de 26 años y dejó varios heridos graves, entre los que se encuentra un niño de siete años. Los servicios de emergencia trasladaron al menor al Policlinico de Bari, mientras que otros dos heridos fueron ingresados en distintos centros hospitalarios.


Un segundo accidente fatal en la carretera provincial 67

Poco después, otro vehículo se salió de la carretera en la provincial 67, entre los municipios de Bitritto y Bitetto. Este segundo accidente se saldó con la muerte de la conductora, una joven de 20 años. Las autoridades competentes ya investigan las causas que provocaron que el coche abandonara la calzada en ambos casos. Los equipos de rescate trabajaron en ambos lugares para asistir a las víctimas y los cuerpos de seguridad procedieron a levantar los correspondientes atestados para esclarecer los hechos.

Las investigaciones tratan de determinar las causas

Los agentes de policía local y carabineros analizan ahora las circunstancias que rodearon ambos siniestros. Se examinan factores como el estado de las carreteras, la posible velocidad de los vehículos y las condiciones de los conductores. Estos trágicos sucesos han conmocionado a las comunidades locales, recordando los riesgos que conlleva la conducción nocturna. Los familiares de las víctimas reciben ahora el apoyo de las autoridades municipales.

La ironía de que llamemos accidentes a sucesos que con frecuencia podrían evitarse si se respetasen las normas de circulación y se extremase la precaución, especialmente de madrugada, es un amargo recordatorio de nuestra responsabilidad al volante.