El entrenador canadiense Harold Kreis, originario de Winnipeg, ahora guía al equipo masculino de hockey sobre hielo de Alemania en los Juegos Olímpicos. Llega a este puesto tras una larga trayectoria en el hockey alemán, donde primero emigró como jugador en 1978 y con el tiempo se convirtió en una figura reconocida del deporte en el país.


Su camino desde jugador extranjero a leyenda local

Al inicio de su carrera en Alemania, Kreis fue abucheado en algunos partidos por ser un jugador foráneo. Sin embargo, con el tiempo logró integrarse por completo al punto de defender la camiseta alemana en dos ediciones de los Juegos Olímpicos como jugador. Esta transición de jugador a ícono sentó las bases para su posterior paso al banquillo.

La transición al banquillo y el liderazgo actual

Después de colgar los patines, Kreis se dedicó a dirigir equipos. Su trabajo como técnico ha llevado a la selección alemana a conseguir varios resultados positivos en competiciones internacionales. Ahora, en los Juegos Olímpicos, encabeza por primera vez al equipo en este evento en su rol de entrenador principal, culminando un viaje que comenzó hace décadas.

Dicen que el hockey es rápido, pero su viaje de Winnipeg al banquillo olímpico alemán demuestra que algunas trayectorias tienen más paciencia que un delantero en el contraataque.