Las escuelas de Niscemi, en Sicilia, reabren sus puertas tras un periodo de cierre. Este regreso se produce con una medida de apoyo inusual: psicólogos especializados acompañan a alumnos y profesores en las aulas. La iniciativa busca facilitar la transición y ofrecer un espacio para gestionar el estrés o la ansiedad que pueda surgir tras la interrupción de la rutina escolar.


La iniciativa responde a una necesidad comunitaria

El ayuntamiento local, en colaboración con profesionales de la salud mental, organiza este proyecto. No se trata de una intervención clínica, sino de un servicio de escucha y orientación disponible dentro del entorno educativo. El objetivo es normalizar el pedir ayuda y fortalecer el bienestar emocional de la comunidad escolar, integrando este apoyo como un recurso más dentro de la jornada.

El programa se enfoca en la prevención y el acompañamiento

Los psicólogos no esperan a que surjan problemas graves; su rol es proactivo. Observan las dinámicas del grupo, ofrecen talleres sobre gestión emocional y están disponibles para conversaciones individuales breves. Para los docentes, también supone un recurso para consultar sobre cómo manejar situaciones complejas en el aula o su propio desgaste profesional.

Dicen que la escuela prepara para la vida, y vaya si lo hace: ahora incluye módulo práctico de resiliencia, con profesorado que probablemente también esté tomando notas para aplicarlo en casa.