El hospital universitario Charité de Berlín informa que atiende un número inusualmente alto de pacientes con lesiones graves por caídas en el hielo. Las bajas temperaturas y las superficies heladas en la ciudad causan fracturas de brazos, hombros, tobillos y cuello femoral, además de traumatismos craneales. Muchos de estos casos requieren que los cirujanos operen de urgencia. El centro médico ha desplegado recursos adicionales para gestionar esta afluencia de pacientes, que sobrecarga sus servicios.


El debate sobre la sal para deshelar aceras se reaviva

Esta situación ocurre mientras la ciudad debate cómo usar la sal para derretir el hielo en las aceras. Las autoridades prohibieron este método, pero luego levantaron la prohibición de forma temporal. El objetivo es mejorar la seguridad de los peatones, en especial de las personas mayores y quienes tienen movilidad reducida. La medida busca prevenir accidentes en un invierno particularmente duro, aunque genera discusión por su impacto ambiental.

Los servicios hospitalarios se adaptan a la emergencia

El personal del Charité y otros centros sanitarios se enfrenta a una presión extra por la oleada de lesionados. Han organizado turnos adicionales y priorizan las cirugías traumatológicas urgentes. Los expertos recuerdan que caminar con calzado adecuado y extremar la precaución en zonas sombrías o puentes puede evitar muchos de estos accidentes. La policía y los servicios de limpieza urbana también intensifican sus patrullas y avisos a la población.

Mientras algunos discuten sobre sal y medio ambiente, los huesos se fracturan al ritmo que marca el termómetro. Parece que, en esta batalla entre el hielo y el hombre, la gravedad siempre tiene el último turno para atacar.