El Miami Marine Stadium es un estadio para deportes acuáticos que se construyó en 1963 en Virginia Key, Florida. Su diseño, con una cubierta de hormigón en voladizo, fue innovador para la época y permitió albergar carreras de motos acuáticas y conciertos. Sin embargo, el huracán Andrew dañó la estructura en 1992, lo que llevó a las autoridades a cerrarlo por considerar que no era seguro. Desde entonces, el lugar permanece vacío y expuesto a los elementos.


El estadio se transforma en una galería de arte urbano

La falta de mantenimiento y vigilancia convirtió el recinto en un espacio ideal para grafiteros y artistas urbanos. Sus paredes y gradas ahora exhiben una extensa colección de murales y tags que se superponen con el paso del tiempo. Esta transformación no planificada atrajo a fotógrafos y exploradores urbanos, quienes documentan el estado actual del edificio y lo que representa.

Existen esfuerzos para restaurar el icono arquitectónico

Grupos de preservación histórica y algunos ciudadanos presionan para que se restaure el estadio y se reabra al público. Argumentan su valor arquitectónico y su potencial como espacio cultural multifuncional. Aunque se han realizado estudios de viabilidad y se han destinado algunos fondos, el proyecto de rehabilitación avanza con lentitud y aún no tiene una fecha concreta para concluir.

Quizás el mayor espectáculo que ofrece ahora no es de motos acuáticas, sino el lento performance de la naturaleza y el spray que reclamaron lo que el hombre dejó atrás.