El diario The Telegraph informa que hackers vinculados a China lograron infiltrar los teléfonos de varios altos funcionarios británicos y vigilarlos durante años. La operación, que se extendió desde 2021 hasta 2024, se centró en los asesores más cercanos de los primeros ministros Boris Johnson, Liz Truss y Rishi Sunak. Según las agencias de inteligencia de Estados Unidos, esta campaña de vigilancia continúa activa y ahora también monitorea a funcionarios de otros países.


La operación se mantiene activa según inteligencia estadounidense

Las autoridades de seguridad de Estados Unidos confirman que la red de hackers sigue operando. Su objetivo principal es recopilar información sensible y estratégica mediante un acceso prolongado a los dispositivos de los objetivos. Esta vigilancia persistente permite a los atacantes recabar datos en tiempo real sobre comunicaciones, movimientos y deliberaciones políticas, lo que representa una amenaza significativa para la seguridad nacional de los países afectados.

El método de infiltración y el alcance del espionaje

Los hackers emplearon técnicas avanzadas para comprometer los dispositivos móviles, instalando software malicioso que evade las defensas comunes. Este acceso les permitió interceptar llamadas, leer mensajes y acceder a documentos confidenciales durante un periodo prolongado. La revelación de este espionaje a gran escala genera tensiones diplomáticas y plantea serias preguntas sobre la capacidad para proteger las comunicaciones gubernamentales de alto nivel.

Parece que, en la era digital, incluso los asistentes del primer ministro necesitan un modo avión permanente para las conversaciones realmente privadas.