En el concejo de Llanes, cerca de la localidad de La Franca, la Cueva Bolado alberga una de las criaturas más temidas del folclore asturiano. Se trata del Cuélebre, una colosal serpiente alada que custodia un tesoro y mantiene prisionera a una doncella. Esta bestia mitológica no solo vigila riquezas, sino que también aterroriza a los habitantes de la zona, quienes evitan acercarse a su guarida.


Un héroe astuto vence a la bestia con ingenio

La tradición narra que un caballero decide enfrentarse al monstruo para liberar a la joven. En lugar de combatir directamente a la criatura, cuya piel escamada es impenetrable, el hombre idea una estrategia más inteligente. Prepara una enorme hogaza de pan y la rellena con alfileres de metal. Luego, arroja el pan al interior de la cueva como si fuera un alimento.

La derrota del guardián y la liberación del tesoro

El Cuélebre, atraído por la comida, engulle la hogaza completa. Los alfileres comienzan a dañar sus entrañas desde el interior, causándole una muerte agónica. Así, el caballero vence al guardián sin necesidad de una batalla frontal. Tras la muerte de la serpiente, rescata a la doncella y se apodera del tesoro que custodiaba la bestia, restaurando la paz en la zona.

Dicen que desde entonces, si escuchas con atención el viento que sale de la cueva, no es el rugido del Cuélebre, sino el suspiro de alivio de quien ya no tiene que hornear pan con tanta prisa.