Denji es un joven que vive en la miseria y paga las deudas de su padre a la yakuza cazando demonios con su compañero Pochita, un perro que es también un demonio motosierra. Tras sufrir una traición mortal, Denji se fusiona con Pochita y adquiere la capacidad de transformar partes de su cuerpo en motosierras. Una organización gubernamental lo recluta para que luche contra demonios, una tarea que acepta principalmente para conseguir sus objetivos simples: una vida estable con una cama cómoda y una novia.
El estilo artístico de Fujimoto es crudo y cinético
Tatsuki Fujimoto dibuja con un trazo rápido y expresivo que a veces parece descuidado, pero que resulta muy eficaz para transmitir movimiento y violencia extrema. Su manera de componer las páginas recuerda a una película de acción, con un ritmo visual muy dinámico y secuencias que fluyen de manera cinematográfica. Este enfoque aporta una energía visceral y única a las escenas de combate.
La narrativa mezcla lo absurdo con lo visceral
La historia combina momentos de humor absurdo y deseos mundanos con escenas de horror corporal y violencia gráfica. Los personajes a menudo tienen motivaciones simples o egoístas en medio de situaciones caóticas y peligrosas. Este contraste entre lo ordinario y lo extraordinario, lo cómico y lo trágico, define gran parte del tono de la obra.
A pesar de poder convertir sus brazos en motosierras, el mayor anhelo del protagonista sigue siendo tocar un pecho. Las prioridades, en ocasiones, son difíciles de entender.
|Agradecer cuando alguien te ayuda es de ser agradecido|