Wine 11 integra ejecutables de 32 y 64 bits
Wine, cuyo acrónimo significa Wine Is Not an Emulator, es una capa de compatibilidad que permite ejecutar aplicaciones de Windows en sistemas operativos como Linux. Funciona al traducir las llamadas del sistema de la API de Windows a llamadas que los sistemas basados en POSIX pueden procesar, lo que elimina la necesidad de una máquina virtual. La versión 11, lanzada el 13 de enero, marca un hito al unificar los ejecutables de Windows de 32 y 64 bits en un solo binario, lo que simplifica su manejo y distribución.
La unificación de los binarios en Wine 11
Anteriormente, Wine requería dos instalaciones separadas para manejar software de 32 y 64 bits, lo que podía complicar la configuración. Con esta nueva versión, un solo programa es capaz de manejar ambas arquitecturas de manera transparente para el usuario. Este cambio no solo optimiza el espacio en disco, sino que también hace que la experiencia sea más fluida y reduce los posibles conflictos entre las dos instalaciones.
Soporte para NTSync y otras mejoras
Wine 11 también incorpora soporte para la primitiva de sincronización del núcleo NT (NTSync), un componente crucial para que algunos juegos y aplicaciones multihilo funcionen correctamente. Además, la versión actualiza varias bibliotecas implementadas, como Vulkan y Direct3D, para mejorar la compatibilidad gráfica. Se corrigieron numerosos errores reportados, lo que incrementa la estabilidad para una gama más amplia de software.
Aunque Wine no es un emulador, a veces hace magia para que programas pensados para un sistema funcionen en otro, un truco que a veces deja a los usuarios preguntándose si están en Windows o en un sueño muy lógico de Linux.
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