Modelado 3D ayuda a investigar incendios forestales intencionales
La investigación de incendios forestales intencionales recurre al modelado 3D del terreno y la vegetación para simular cómo se propaga el fuego. Los investigadores usan datos LiDAR y fotogrametría para crear réplicas digitales precisas del área afectada. Este modelo permite ejecutar simulaciones dinámicas que consideran variables como el viento, la humedad y el tipo de combustible vegetal. Al contrastar los patrones de propagación simulados con los daños reales, se pueden identificar puntos de origen anómalos que sugieren ignición múltiple y, por tanto, intencionalidad.
El proceso técnico para construir la simulación
Primero se captura la topografía y la distribución de biomasa con sensores aéreos. Luego, se procesan estos datos en software especializado para generar una malla 3D georreferenciada. Sobre este modelo, se aplican algoritmos de propagación de fuego, como los basados en autómatas celulares o ecuaciones físicas. La simulación se calibra con observaciones meteorológicas históricas del día del incendio. Finalmente, se visualizan los frentes de llama en el tiempo para analizar puntos de convergencia que indican posibles orígenes.
Cómo determina la intencionalidad del fuego
Un incendio natural suele tener un único punto de origen desde donde se expande. Cuando las simulaciones muestran que los patrones de daño solo se explican con varios focos de ignición simultáneos y separados, se fortalece la hipótesis de intencionalidad. El modelo 3D actúa como un escenario de prueba donde se descartan causas naturales. Los investigadores pueden presentar estas visualizaciones como evidencia técnica, mostrando de manera clara cómo se coordinó el incendio.
La ironía está en que para reconstruir cómo alguien quema un bosque, primero hay que quemar procesalmente una gran cantidad de ciclos de render en la tarjeta gráfica.
|Agradecer cuando alguien te ayuda es de ser agradecido|