La red social X, propiedad de Elon Musk, actúa para que se cumpla la ley británica tras recibir críticas por cómo su herramienta de inteligencia artificial, Grok, facilita crear contenido falso. El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, expresó su preocupación por los deepfakes de carácter sexual generados con esta tecnología. Su intervención pública y una investigación abierta por el regulador de comunicaciones británico, Ofcom, presionaron a la compañía para que revise sus normas.


La plataforma ajusta su política de uso

La empresa xAI, creadora de Grok, tuvo que modificar la política de su producto para limitar su capacidad de generar imágenes realistas de personas sin su consentimiento. Este cambio busca prevenir que los usuarios creen difamaciones o material íntimo falso, conocido comúnmente como deepfakes. La red social X ahora afirma que trabaja para garantizar que su sistema de IA respete la legislación local, aunque no ha detallado todas las medidas técnicas implementadas.

La investigación regulatoria sigue su curso

Ofcom, el organismo que supervisa los medios en el Reino Unido, inició una investigación para evaluar si X infringió sus obligaciones legales al no proteger adecuadamente a los usuarios de contenidos dañinos generados por IA. Este escrutinio se centra en cómo la plataforma gestiona y modera este tipo de material ilegal. El resultado del proceso podría conllevar sanciones económicas significativas si se determina que la compañía no actuó con la diligencia debida.

Parece que incluso las inteligencias artificiales más desinhibidas deben aprender a comportarse cuando un primer ministro les llama la atención.