Para exportar desde 3ds Max a RealFlow, el método ha cambiado significativamente desde esas versiones antiguas. Hoy en día, el flujo de trabajo estándar y más eficiente ya no utiliza exportación por archivos de malla. En su lugar, se emplea el sistema de interconexión en vivo mediante plugins.
La mejor solución actual es usar la versión más reciente de RealFlow (de Next Limit, ahora parte de Chaos Group) y la versión correspondiente de RealFlow for 3ds Max o Chaos Phoenix para simulación de fluidos. Debes instalar el plugin oficial de RealFlow para tu versión de 3ds Max. Una vez instalado, el plugin aparecerá dentro de 3ds Max. Desde allí, puedes exportar tus objetos de geometría directamente al escenario de RealFlow con un solo clic, manteniendo una conexión bidireccional.
El proceso general es este: En 3ds Max, seleccionas los objetos que actuarán como emisores o colisionadores en la simulación. Luego, usas la función de exportación del plugin, que típicamente se llama Send to RealFlow o similar. Esto envía la geometría a la aplicación RealFlow manteniendo la escala y las transformaciones.
En RealFlow, trabajas en la simulación de fluidos. Cuando terminas, usas el sistema de Mesh dentro de RealFlow para convertir las partículas en una malla visible. Finalmente, esa malla final se puede importar de vuelta a 3ds Max para renderizar, usando formatos modernos como Alembic (.abc), que es el más recomendado por su eficiencia con datos de animación complejos.
Es crucial que ambas aplicaciones, 3ds Max y RealFlow, estén en versiones compatibles. Te recomiendo fuertemente actualizar tanto 3ds Max 8 como RealFlow 4, ya que son software muy antiguo y los formatos y plugins de esa época ya no son soportados. Las versiones actuales ofrecen un flujo de trabajo integrado mucho más estable y con mejores resultados.