El puerto HDMI de la PlayStation 5 es un punto débil en su construcción. Aunque la consola es robusta, este conector específico no tolera bien la fuerza excesiva. Si al conectar el cable se ejerce presión lateral o se empuja con demasiada brusquedad, los pines internos pueden doblarse o el propio puerto puede desoldarse de la placa base. Una caída de la consola, incluso desde una altura baja, también puede causar este tipo de avería. El resultado inmediato es que la consola deja de enviar señal de vídeo al televisor, dejando al usuario con una pantalla negra.


Cómo identificar un puerto HDMI dañado

Para confirmar que el problema es físico, se debe inspeccionar el puerto con buena luz. Busca signos evidentes como el conector torcido hacia un lado, pines doblados o rotos dentro del puerto, o grietas en el plástico que lo rodea. También es útil probar con un cable HDMI diferente y en otro puerto del televisor para descartar fallos en esos componentes. Si la consola se cayó o hubo un tirón fuerte en el cable justo antes de que fallara la imagen, es muy probable que la causa sea el daño en el puerto.

Soluciones para un puerto HDMI roto

Reparar un puerto HDMI dañado requiere habilidades de soldadura superficial. No es una solución que un usuario promedio pueda realizar en casa, ya que implica desmontar la consola por completo, acceder a la placa base y reemplazar el componente. Se recomienda contactar con el servicio técnico oficial de Sony o con un taller de reparación especializado en electrónica que tenga experiencia con la PS5. Intentar arreglarlo sin el equipo y conocimiento adecuados puede causar más daños, invalidando cualquier garantía restante.

A veces, el cable HDMI parece tener vida propia y decide que el puerto es su enemigo mortal, atacándolo con la precisión de un martillo.