Este miércoles a las 13.00 horas, la Ciudad del Fútbol de Las Rozas en Madrid organiza el sorteo que define los cruces de los octavos de final de la Copa del Rey MAPFRE 2025-2026. En el bombo participan dieciséis equipos: once proceden de LaLiga EA Sports y cinco ascienden desde LaLiga Hypermotion. El formato no es puro, lo que significa que los clubes no se emparejan al azar de manera totalmente libre. Los cuatro conjuntos que disputan la próxima Supercopa de España -Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid y Athletic Club- no pueden enfrentarse entre sí en esta ronda, lo que teóricamente les otorga un camino algo más favorable al evitar a otros contendientes de primer nivel.


El mecanismo del sorteo y los bombos

La RFEF separa a los equipos en dos bombos para realizar el sorteo. En el primer bombo se ubican los cuatro participantes en la Supercopa. El segundo bombo contiene a los doce clubes restantes: los otros siete de Primera División y los cinco de Segunda. El procedimiento extrae primero a un equipo del bombo uno y luego lo empareja con un rival sacado del bombo dos. Este sistema garantiza que los cuatro cabezas de serie no se crucen entre ellos, pero sí deben medirse con rivales que, en principio, parecen de menor entidad, aunque la Copa siempre depara sorpresas.

Los equipos que aspiran a los cuartos de final

Además de los cuatro grandes, otros clubes de LaLiga EA Sports como Real Sociedad, Betis, Valencia o Villarreal esperan un rival asequible para avanzar. Los representantes de LaLiga Hypermotion sueñan con una hazaña y confían en que la suerte les asigne un cruce que les permita soñar. El sorteo decide el orden de los partidos, que se disputarán a partido único en el campo del equipo de menor categoría o, si son de la misma, del primer club que se saque en el acto. La emoción está servida para definir el camino hacia los cuartos de final.

La teoría es bonita hasta que un equipo de Segunda elimina a uno de Primera, demostrando que en la Copa del Rey el papel lo aguanta todo, menos un balón.