Los huecos en la impresión 3D de un modelo creado en Blender suelen deberse a que el modelo no es manifold o no está sellado. Esto significa que tiene caras invertidas, bordes no unidos, geometría no sólida o caras interiores que el software de la impresora interpreta como vacío.
Para solucionarlo, debes reparar el modelo en Blender antes de exportarlo. La mejor herramienta actual integrada en Blender es el Add-on 3D-Print Toolbox. Actívalo en Preferencias. Una vez activado, en la pestaña N de la escena, ve a la pestaña 3D-Print y haz clic en Comprobar todos. El add-on buscará problemas como caras no manifold, bordes intersectados y caras invertidas.
Debes corregir todos los errores que señale. Usa la opción Seleccionar que aparece junto a cada problema para localizarlo. Para problemas comunes como agujeros, usa la herramienta Rellenar en el modo Edición. Para caras invertidas, selecciónalas y usa Alt+N y elige Recalcular Normales al Exterior.
Después de reparar, exporta el modelo en un formato adecuado como STL o, mejor aún, 3MF que es más moderno y robusto. Antes de imprimir, siempre carga el archivo exportado en un software de laminado como Ultimaker Cura o PrusaSlicer y usa su función de Reparar malla o Hacer malla sólida como verificación final. Estos programas pueden corregir automáticamente problemas menores que hayan pasado desapercibidos.