La Federación Alemana de Fútbol impone multas a los clubes profesionales por usar material pirotécnico en los estadios, una práctica que prohíbe. Durante la temporada 2024/25, estas sanciones suman doce millones de euros. Esta cifra representa un ligero descenso respecto a los doce millones y medio de euros que recaudó en la campaña anterior, la 2023/24. La normativa busca proteger la seguridad de los espectadores y evitar incidentes.


Las sanciones económicas como medida disuasoria

La DFB aplica estas multas de forma sistemática para intentar que los aficionados dejen de encender bengalas y otros artefactos en las gradas. Los clubes deben responder económicamente por las acciones de sus seguidores, lo que los presiona para que controlen mejor el comportamiento en sus recintos. Aunque el monto total baja ligeramente, la federación mantiene una postura firme contra esta infracción.

El contexto de la seguridad en el fútbol alemán

Este tipo de medidas se enmarca en los esfuerzos por garantizar que los estadios sean espacios seguros para todos. El uso de pirotecnia no solo infringe el reglamento, sino que también conlleva riesgos para la integridad física de las personas. La evolución de la cifra recaudada indica que el problema persiste, aunque con una leve tendencia a la baja en el último periodo registrado.

Quizás algunos aficionados piensen que una bengala ilumina más su pasión que el marcador, pero la federación prefiere ver los números en la cuenta de resultados de las multas, no en el aire del estadio.