Para AutoCAD y renderizado con programas actuales necesitas una tarjeta gráfica profesional certificada. Las placas gaming no son óptimas para estas tareas porque los controladores profesionales están optimizados para precisión y estabilidad en modelado 3D.
La mejor solución actual es la serie NVIDIA RTX A o la serie AMD Radeon Pro. Para tu caso, una NVIDIA RTX A2000 de 12GB o una AMD Radeon Pro W6600 serían excelentes puntos de partida. Ofrecen un rendimiento muy sólido en AutoCAD, aceleran el viewport 3D con OpenGL y son potentísimas para renderizado con V-Ray, KeyShot y otros motores que usan GPU.
Si tu presupuesto es mayor, una RTX A4000 o una Radeon Pro W6800 te darán un salto de rendimiento enorme, especialmente en renders complejos y escenas muy grandes. Es crucial que tengas suficiente RAM de sistema (32GB mínimo) y un buen procesador para que la GPU no tenga cuellos de botella.
Asegúrate de instalar los controladores profesionales oficiales de NVIDIA Studio o AMD Pro. Estos controladores están probados y certificados para aplicaciones de diseño como AutoCAD, lo que garantiza máxima estabilidad y rendimiento.