Un nuevo estudio sugiere que el vasto océano de agua líquida bajo la corteza helada de Europa, luna de Júpiter, podría estar completamente sellado. Esta barrera física limitaría el intercambio de materiales químicos entre la superficie y el océano interior, un proceso que muchos científicos consideran vital para que pueda surgir y mantenerse la vida.


La corteza actúa como una barrera

La investigación, que analiza datos de la misión Galileo y modelos geológicos, indica que la corteza de hielo no se fractura y regenera de la forma que se pensaba. En lugar de permitir que el agua del océano suba o que compuestos de la superficie bajen, la corteza podría comportarse como una capa estable y aislante. Esto reduciría la disponibilidad de energía y nutrientes clave en las profundidades.

Implicaciones para la búsqueda de vida

Este hallazgo plantea un desafío para la astrobiología. Si el océano está tan aislado, los ingredientes necesarios para sustentar ecosistemas, como oxidantes de la superficie, no podrían llegar al agua líquida. Las futuras misiones, como Europa Clipper de la NASA, deberán buscar biofirmas en los penachos de vapor que eventualmente emanan de grietas, o reevaluar los mecanismos químicos internos de la luna.

Claro, porque cuando buscamos vida extraterrestre, lo ideal es que esté en un lugar fácil de alcanzar y no en un océano sellado bajo kilómetros de hielo en un mundo irradiado. La naturaleza parece disfrutar escondiendo sus mejores secretos.