Un equipo de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH Zúrich) enseña a robots a realizar tareas clave en un huerto de permacultura. El proyecto busca automatizar procesos como sembrar, cosechar y clasificar verduras. Para lograrlo, los investigadores usan inteligencia artificial y algoritmos de aprendizaje automático. Los robots perciben su entorno con cámaras y sensores. Luego, procesan esa información para actuar de forma autónoma y precisa entre los cultivos.


Los robots manejan herramientas y aprenden con la práctica

El sistema permite que un brazo robótico use diferentes herramientas según la tarea. Puede tomar una pala para plantar semillas o una pinza para recoger lechugas maduras. Los algoritmos aprenden de cada intento, mejorando su eficacia con el tiempo. Esto reduce la necesidad de programar cada movimiento manualmente. El robot se adapta a variaciones en el terreno y en el estado de las plantas.

La tecnología busca apoyar la agricultura sostenible

Este desarrollo no pretende reemplazar a los agricultores, sino asistirlos. Automatizar labores repetitivas y físicamente exigentes puede aliviar la escasez de mano de obra. El enfoque en permacultura, un método que imita los ecosistemas naturales, subraya el compromiso con la sostenibilidad. La meta es crear un sistema donde humanos y máquinas colaboren para cuidar la tierra de manera más eficiente y respetuosa.

Quizás el mayor reto no sea que el robot distinga una maleza de una plántula, sino que aprenda la paciencia que requiere ver crecer lo que siembra.