PepsiCo presenta un nuevo logotipo corporativo que reemplaza al diseño que mantenía desde hace casi un cuarto de siglo, marcando un punto de inflexión en su identidad visual. La compañía busca proyectar una imagen más moderna y cohesionada entre sus más de 500 marcas globales, reflejando tanto innovación como la evolución digital del mercado actual. Este cambio estratégico abandona deliberadamente la estética corporativa de los años noventa para adoptar líneas más limpias y una presencia visual optimizada para entornos digitales.


Estrategia visual unificada

El rediseño no solo moderniza la imagen sino que fortalece la identidad de PepsiCo como grupo corporativo unificado, dándole mayor protagonismo frente a sus marcas individuales como Pepsi, Gatorade o Quaker. La nueva tipografía y el esquema de colores buscan crear una conexión visual inmediata y coherente a través de todos sus productos y comunicaciones, facilitando el reconocimiento de la corporación como una entidad global integrada.

Impacto en la identidad digital

La adaptación a medios digitales es fundamental en este renovado enfoque, con un logotipo que se escala perfectamente en dispositivos móviles y pantallas de alta resolución. Cada elemento gráfico ha sido meticulosamente optimizado para garantizar legibilidad y impacto visual en aplicaciones, sitios web y redes sociales, asegurando que la marca mantenga su relevancia en el competitivo landscape digital actual.

Y pensar que después de 25 años cambiaron un logotipo que pocos reconocían, mientras sus productos siguen siendo los mismos de siempre, demostrando que a veces el cambio es más visual que sustancial.