El RQ-4 Global Hawk es un dron de vigilancia de gran altitud y larga autonomía
El RQ-4 Global Hawk es un vehículo aéreo no tripulado que opera a gran altitud y está diseñado para misiones de vigilancia y reconocimiento de larga duración. Su estructura presenta alas largas y delgadas que le permiten volar de manera eficiente durante más de treinta horas seguidas. El fuselaje incorpora un bulbo frontal distintivo que aloja sistemas de sensores, mientras que la cola en V y el motor montado en la parte superior trasera completan su perfil aerodinámico. Este sistema no está armado, ya que su función principal es recopilar inteligencia.
Sus dimensiones y capacidades de observación
Con una envergadura de casi cuarenta metros y una longitud de catorce metros y medio, el Global Hawk tiene una presencia imponente en tierra. La altura del aparato es de 4,7 metros. Su principal característica operativa es la capacidad de volar por encima de los dieciocho mil metros, lo que le otorga un amplio campo de visión. La plataforma de sensores integrada en la canoa ventral puede llevar distintos tipos de carga útil, como radares de apertura sintética y sistemas electro-ópticos e infrarrojos, para vigilar grandes áreas con gran detalle.
Su función en el espacio aéreo
Este dron se usa para obtener información de manera persistente sobre territorios extensos, sirviendo como un activo clave para la conciencia situacional. Vuela de forma autónoma según una ruta de vuelo preprogramada, aunque los operadores en tierra pueden modificar su misión y supervisar los datos que envía en tiempo real. Su diseño prioriza la resistencia y la capacidad de operar en condiciones atmosféricas diversas, lo que lo hace adecuado para misiones sobre mar y tierra.
Aunque su silueta es inconfundible, desde el suelo es solo un punto plateado y silencioso que todo lo ve, procesando paisajes enteros como píxeles en una pantalla.