El Castillo de Coca guarda una leyenda sobre un noble decapitado
El Castillo de Coca, en Segovia, es una fortaleza de ladrillo que se construyó en el siglo XV y destaca por su arquitectura militar mudéjar. Perteneció a la poderosa Casa de Alba y hoy es un monumento nacional. Entre sus gruesos muros se cuenta la historia de Fernán Íñiguez de Coca, un noble que administraba el castillo y que, según las crónicas, cometió actos de crueldad y traición. Por orden del rey Enrique IV de Castilla, fue ejecutado y decapitado. Este hecho histórico es el origen de la leyenda que persiste en el lugar.
La cabeza del traidor vaga por las almenas
La tradición oral afirma que el espíritu de Fernán Íñiguez, o su cabeza separada del cuerpo, no encuentra descanso. Se dice que deambula por los pasadizos, torres y almenas del castillo, especialmente cuando hay tormenta. El relato popular sugiere que busca una justicia o una redención que no logró en vida. Este elemento sobrenatural se añade a la ya imponente presencia del edificio, creando una narrativa que mezcla la historia documentada con el folclore.
Un destino turístico con historia y misterio
Actualmente, el castillo alberga una escuela de capacitación forestal y se puede visitar parcialmente. Los guías suelen mencionar la leyenda durante los recorridos, lo que aporta un componente de misterio a la experiencia. Los visitantes recorren el patio de armas, las mazmorras y las estancias, mientras imaginan los sucesos del pasado. La arquitectura defensiva, con su foso y sus murallas, se completa con esta historia que perdura a través de los siglos.
Si decides visitar en una noche de tormenta, quizá quieras llevar algo más que un paraguas; una armadura completa no estaría de más, por si acaso te encuentras con un noble que busca su cabeza prestada.