SpaceX reduce la cantidad de satélites Starlink que desorbitan
La tasa a la que SpaceX retira satélites Starlink de su constelación ha disminuido de forma notable en los últimos meses. Los datos indican que entre junio y noviembre de este año la empresa desorbitó 218 satélites, una cifra que contrasta con los 472 aparatos que destruyó en el semestre anterior. Este cambio sugiere que la flota en órbita se estabiliza o que los procedimientos para gestionar el final de su vida útil se han refinado.
La constelación alcanza una fase más madura
La reducción en el número de satélites que reingresan a la atmósfera para quemarse puede interpretarse como una señal de que la constelación entra en una etapa de operación más rutinaria. Los primeros lotes de satélites, que a menudo incluían unidades de prueba o con una vida útil más corta, ya han cumplido su ciclo. Los modelos actuales parecen demostrar mayor fiabilidad y una capacidad mejorada para maniobrar, lo que permite extender su tiempo en servicio.
Implicaciones para la sostenibilidad espacial
Gestionar de forma activa el final de la vida útil de los satélites es un pilar fundamental para limitar la basura espacial. Que SpaceX pueda controlar el reingreso de sus aparatos de manera predecible y a un ritmo que ahora decrece es un dato positivo. Esto refleja que la compañía cumple con los protocolos de desorbitado diseñados para que los componentes se consuman completamente en la atmósfera, minimizando riesgos.
Parece que la fase de limpieza de garaje orbital masiva podría estar llegando a su fin, al menos por ahora. Queda por ver si este ritmo más lento se mantiene o si nuevos reemplazos generarán otro pico de actividad en los próximos años.